Vigésimas Jornadas de la Unidad Católica. Crónica de un observador

publicado a la‎(s)‎ 25 abr. 2009 13:24 por CirculoCarlista .com   [ actualizado el 13 jul. 2009 12:47 ]
Cerca de un centenar de seglares se reunieron en Zaragoza los pasados días 18 y 19 de abril, en las vigésimas (XX) Jornadas anuales por la Unidad Católica, iniciadas en la ciudad de Toledo en el año 1989 para conmemorar los 1.400 años del IIIer Concilio toledano celebrado por el rey Recaredo aquel 589. Fueron dos días intensos de convivencia, con cinco conferencias, espacio para breves y simpáticas ponencias, y una jugosa mesa redonda. Convocó la Junta Nacional para la Reconquista de la Unidad Católica en España.

Asistieron representantes seglares procedentes de Valencia, Madrid y Pamplona, de Barcelona, Gerona y Lérida, de Jaca y Zaragoza. Acudieron las Misioneras de las Doctrinas Rurales de Castellón, y la "Asociación Cultural Gerona Inmortal" con su revista "Empenta". Entre los asistentes los hubo de diversas procedencias políticas, todas ellas antiliberales. Se lamentó la ausencia, por motivos de salud, de don Alberto Ruiz de Galarreta (Madrid), digno presidente de la Junta Nacional que organiza dichas Jornadas, y asistente a todas ellas hasta el año 2007, sustituyéndole en funciones don Jaime Serrano de Quintana (Gerona).

Es digno de elogio el esfuerzo, siempre gozoso, de los asistentes en una sociedad en general desorientada, desilusionada y pasota. Sobre todo, lo es el esfuerzo de los congresistas de más edad. De recordar a quienes asistieron a las diecinueve jornadas anteriores, y de revisar el aparato gráfico conservado, se constata un relevo generacional en los conferenciantes y los jornadistas en general.

Perseverar durante XX años es una gracia de Dios. Supone un apostolado de principios no negociables de carácter espiritual y religioso, un cuerpo de buena doctrina, una fidelidad constante a la Santa Iglesia y al Papa -“el dulce Cristo en la tierra”-, y es responder a la idiosincrasia, circunstancias y mejores tradiciones de España.

Estas Jornadas han sido muy especiales, porque, además de plantear cuestiones de gran actualidad sobre el laicismo, han celebrado varios acontecimientos de diferente naturaleza: los 70 años de la Victoria en 1939 sobre el marxismo y lo que condujo a él, el nº 600 del quincenal navarro católico “Siempre P’alante”, las bodas de oro sacerdotales de don José Ignacio Dallo Larequi (de la Unión Seglar de San Fco. Javier de Pamplona, consiliario de dichas Jornadas y director del citado quincenal, heredero de aquel otro quincenal ilustrado llamado “La Avalancha” de Pamplona -1895-1950-). En cuarto lugar, también se celebraron las XX Jornadas anuales consecutivas de la Unidad Católica de España reunidas desde 1989.

El tema monográfico de este año ha sido: “Los católicos españoles contra el laicismo (1939-1989-2009). 70 años de la Victoria”. La confesionalidad católica del Estado, la unidad católica, así como la libertad de la Iglesia incluida en ambas, tienen una profunda raíz teológica y filosófica, social y política, así como una indudable huella histórica, y a todo ello se opone el laicismo. El laicismo incluye diversas formas según los momentos y los países, siendo todas malas –pésimas-, mientras que la más moderada facilita siempre, prepara y anuncia un mayor radicalismo. El orden de las Jornadas se cumplió con seriedad y puntualmente, y el trabajo se hizo más flexible que otros años, algo más descansado y con un mayor margen para la convivencia y el intercambio. Las cinco conferencias, a cargo de los señores Jaime Serrano, J. F. Garralda, José Mª Permuy, César Alcalá y Gil de la Pisa, fueron muy aplaudidas (aceptadas), los coloquios fueron muy animados, hubo participación de los más jóvenes, y sobre todo fue interesante la mesa redonda conclusiva.

Las conferencias versaron sobre la naturaleza y motivaciones, desarrollo y aportaciones de las Jornadas durante los veinte años anteriores (Garralda), la relación entre Iglesia católica y la Restauración alfonsina (Serrano), la situación del catolicismo en los primeros años de la IIª República (Permuy), la persecución contra la Iglesia en el Principado de Cataluña durante el período republicano, precedida de un campaña difamatoria bien orquestada (Alcalá, Les presons de la República. Les txeques a Catalunya, Barcelona, Ed. Base, 2009, 416 pp.). La última conferencia versó sobre la legislación católica en el Estado posterior a 1939 (de la Pisa), y en ella se mostró la falsedad o inexistencia del nacionalcatolicismo ideado por algunos personajes como Ruiz Giménez.

Quizás hubo un excesivo peso histórico en las conferencias. En la mesa redonda del domingo, formada por los cinco conferenciantes anteriores, se estableció un paralelismo entre las situaciones de 1931-1936 y 2009, concluyendo en general que ahora estamos peor que en tiempos de la IIª República. Garralda señaló, desde el Derecho político, seis paralelismos: 1) La pérdida de la unidad católica en 1931 y 1967-1978. 2) La ley positiva civil como expresión de la mayoría sin límite alguno (1931, 1976 y 1978), lo que fue simultáneo -o casi- al Estado agnóstico o ateo. 3) Que la CEDA y el PP no hubiesen anulado las leyes rechazables de sus predecesores. 4) El coqueteo con la masonería, pues la CEDA entregó, al Partido Radical, el poder que había ganado limpia y claramente en las elecciones en 1933, y en el PP algunos constatan la existencia de hermanos masones. 5) El voto de católicos a partidos liberales e incluso izquierdistas. 6) La educación única, obligatoria y laica (1931, ley de Vilar Palasí de 1972 siguió un mal camino, la LOE y Educación para la Ciudadanía de 2007).

Así mismo, dicho Garralda advirtió cuatro diferencias: 1) La Constitución de 1931, abiertamente hostil a la Iglesia, difiere de otras hostilidades de la Constitución de 1978 (Preámbulo sobre la ley como expresión de la voluntad mayoritaria, Art. 16.1 sobre libertad religiosa con el orden público externo como único límite, y 16.3 sobre Estado sin religión o ateo etc.). 2) No fue la CEDA, sino la UCD y PP quienes aplicaron unas leyes existentes rechazables y, además, hicieron otras leyes injustas. 3) Muchos católicos hoy votan al PSOE y a un liberalismo carcomido. 4) Si la CEDA era una derecha convencida, hoy UCD y PP han oscilado desde el centroderecha al centroizquierda, desarrollando posiciones cada vez más de izquierdas (si es que sirve ya la identificación a diestra y siniestra). Mª Luz San Román añadió el contraste entre el: “Hijo mío, defiende la Fe, sabiendo que más vale ser carne que cuchillo”, que antes decían las madres a sus hijos jóvenes, y el actual: “Tu no te signifiques”.

Las conclusiones de las Jornadas se proponen al final de las Jornadas y siempre los asistentes las aceptan por aclamación.

La Santa Misa de la mañana del sábado, día 18, fue en la capilla de Ntra. Sra. del Pilar, concelebrando los PP. José Ignacio Dallo y Francisco Suárez. Por la tarde, en la Iglesia barroca de San Juan de los Panetes, se celebró el Homenaje Eucarístico-Mariano. El domingo, en ésta última Iglesia, se celebró la Santa Misa, presidida por Mons. Manuel Ureña Pastor, arzobispo de Zaragoza, revestido de pontifical Es el cuarto año consecutivo que celebra la Misa de clausura de las Jornadas. En su homilía, Mons. Manuel Ureña explicó el sentido de la dominica in albis y de la Festividad de la divina Misericordia instituida por Juan Pablo II, se refirió positivamente al IIIer Concilio de Toledo de 589, bendijo en nombre de la Iglesia los ideales de los asistentes, y ensalzó y bendijo a José Ignacio Dallo Larequi, a quien, después de la homilía, le dio el ósculo y abrazo de la paz. Concelebraron los PP. Dallo y Suárez.

Antes del Ofertorio, don Jaime Serrano de Quintana, presidente en funciones de la Junta Nacional de Seglares Católicos Españoles por la Reconquista de la Unidad Católica de España, renovó el juramento de la cripta del Alcázar de Toledo en 1989 –en esta histórica ocasión, por entonces no hubo lugar para ellos en la catedral-, delante de Mons. Manuel Ureña, quien lo refrendó.

En la última sesión, don Jaime Serrano leyó las conclusiones de las XX Jornadas, que siempre se publican en el quincenal “Siempre P’alante”. El himno de las “Juventudes Católicas de España” dio fin a los Actos. Las conferencias se pueden encontrar en la Web de las Jornadas, y un abundante aparato gráfico deja constancia de las mismas.

Además de la dimensión intelectual y espiritual de las Jornadas, se encuentra la otra no menos importante de convivencia y organización. Laus Deo.

Crónica de D. José Fermín Garralda Arizcun

(18 y 19 de abril de 2009)

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