LXXIV aniversario de la liberación de la ciudad de Oviedo.

publicado a la‎(s)‎ 18 oct. 2010 11:45 por CirculoCarlista .com

Oviedo, 17 octubre 2010 (Agencia Faro).-, LXXIV aniversario de la liberación de la ciudad. Con una comida de hermandad en el Hotel Principado se han clausurado los actos que la Hermandad de Defensores de Oviedo organizó para conmemorar el 74º aniversario de la liberación de la ciudad, que habían comenzado el pasado día 14 con la colocación de coronas de laurel ante el Monumento al Teniente Coronel Teijeiro y ante el Panteón de los Muertos en la Defensa de Oviedo, así como con el tradicional pregón conmemorativo, en el Club Prensa Asturiana. En el pregón se destacó, entre otras cosas, que la caída de Oviedo --sometida al asedio más cruel de la Guerra 1936-1939, bombardeada día y noche por artillería y aviación, sin que sus defensores, bajo el mando del General Aranda, contaran con apenas más que fusiles y pistolas-- en manos rojas habría significado no sólo un revés quizá fatal para la Cruzada de Liberación, sino el exterminio de la ciudad misma y de sus habitantes, que ya habían sufrido el horror y la devastación de la Revolución socialista de octubre de 1934. La heroica defensa y la liberación de Oviedo, evitaron, sólo en la ciudad, decenas de miles de muertos.

General Aranda

Al término de la comida de hermandad se hizo entrega del Diploma de Honor de la Hermandad de Defensores de Oviedo a su presidente, Fermín Alonso Sádaba, defensor él mismo de la ciudad con sólo trece años en 1936, e incansable mantenedor de la verdadera historia de entonces. Se recibieron numerosas adhesiones, entre ellas la de la hija del Teniente Coronel Teijeiro; estaban representadas también la Secretaría Política de S.A.R. Don Sixto Enrique de Borbón y las Juventudes Tradicionalistas. Ni que decir tiene que no hubo presencia de dignatarios municipales ni eclesiásticos, con la única excepción del párroco de San Nicolás de Bari en la villa de Avilés, Ángel Garralda, quien en su breve intervención recordó que lo que el Frente Popular buscaba en 1936, al igual que en 1934, no era la justicia social, sino el exterminio de la Fe y de la Iglesia: ningún banquero, ningún gran empresario fue asesinado por los rojos, quienes sin embargo mataron cruelmente a los religiosos que asistían a los pobres, a los seminaristas, a los sacerdotes.

Como es costumbre, todos los necesitados que acudieron a comer y a cenar a la Cocina Económica de Oviedo este domingo lo hicieron de forma enteramente gratuita, pues su importe fue abonado por la Hermandad de Defensores.

Por feliz coincidencia, este mismo fin de semana, el sábado 16, se inauguró en Oviedo la Capilla de Cristo Rey, (C/. Pérez de la Sala, 51, bajo, junto a la Plaza de la Gesta de Oviedo), dedicada exclusivamente a la Santa Misa según el rito tradicional romano.