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Un corresponsal en España.

publicado a la‎(s)‎ 13 mar. 2010 14:36 por CirculoCarlista .com   [ actualizado el 13 mar. 2010 14:39 ]
ALFONS
GARCIA VALENCIA.-
El gran mito carlista valenciano es el general Ramón Cabrera (el temido Tigre del Maestrazgo), pero en 1872, cuando arrancó la Tercera Guerra Carlista (duró hasta 1876), el militar y político no estaba ya por las soluciones bélicas y se había distanciado del pretendiente al trono, Carlos VII. Sin embargo, aunque la nueva intentona legitimista tuvo especial incidencia en Navarra y el País Vasco, también se dejó notar en las tierras valencianas, fundamentalmente en el Maestrat. El diario vespertino británico The Evening Standard envió a un corresponsal, el ex oficial George Mac-Graham, a cubrir la contienda. Entre febrero de 1873 y el final de 1874 publicó cincuenta crónicas, en las que refleja el ambiente en España, en especial en la zona carlista. Ahora han sido recuperadas por el coronel e investigador valenciano -afincado en Sevilla- Enrique Roldán en el libro Un corresponsal en España (Actas Editorial).Mac-Graham repasa en su crónica número 40 la situación en "una comarca llamada Maestrazgo", donde se asentaba un ejército de 10.000 hombres, dice, bajo el mando de Don Alfonso, hermano de Carlos VII. Destaca como hazañas de esta tropa la toma de Albacete, Cuenca, Vinaròs y Sagunt. "Permanecen casi siempre en las montañas -observa-, realizan sus ataques de forma rápida, como en la toma de Cuenca, y regresan a sus lares montañosos".
El cronista se pregunta en su artículo "¿quiénes componen los ejércitos carlistas?" "En el norte -contesta- gentes de todas las clases sociales, aristócratas, clases medias y campesinos; en las demás regiones predominan los campesinos en Cataluña, Aragón y Valencia; en las dos Castillas, Asturias, Santánder, León y Galicia agricultores y clases medias, con algunos nobles provincianos; y en todas las regiones con ayuda del clero". Todos estos voluntarios "tienen un fondo religioso, de amor a las libertades y fidelidad a Don Carlos", escribe. Pero además, existen peculiaridades regionales. El británico no oculta su pasión por los navarros, a los que "se les ve que aman la lucha". "Son fuertes, cabezotas y obstinados, luchan como demonios", dice. Los carlistas catalanes "son muy parecidos a los navarros", apostilla, "duros en la batalla, pero respetan menos las normas de la guerra, la compasión y el respeto al vencido". "Los valencianos -continúa- son más corteses en la guerra, han asumido la lucha de guerrillas, con escaramuzas a las guarniciones de los pueblos, de estaciones de ferrocarril y convoyes de suministros".

Fuente: www.Levante-EMV.com (10/6/2009)