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50 años de carlismo en valencia. Círculo cultural Aparisi y Guijarro, 1959-2009.

publicado a la‎(s)‎ 7 nov. 2010 15:11 por CirculoCarlista .com   [ actualizado el 7 nov. 2010 15:34 ]
Edita
: Círculo Cultural Aparisi y Guijarro
Autor: Luis Pérez Domingo
Depósito Legal: V-2568-2010
Páginas: 257
 
Como colofón a los actos conmemorativos del 50 aniversario del Círculo cultural Aparisi y Guijarro, se ha publicado esta interesante crónica de su historia.Su autor, Luis Pérez Domingo (1932), testigo directo y privilegiado de la agitada vida de la entidad cultural valentina, nos pinta a través de sus páginas un detallado cuadro de las diversas vicisitudes que ha atravesado que son las mismas que sufrió el carlismo valenciano.
 
El relato comienza con la reapertura del antiguo círculo Tradicionalista de Valencia, perdido durante la guerra civil, el 23 de mayo de 1959. Por mor de las leyes del régimen franquista (que había tratado infructuosamente que fusionar al carlismo con el falangismo en el llamado Movimiento Nacional), hubo de mutar su nombre y disimular su condición política, bautizándose como círculo cultural Aparisi y Guijarro. El propio autor distingue varias etapas en su historia. La primera, que abarca desde su fundación hasta 1968, se caracteriza por la intensa relación que el círculo mantiene con la familia real legítima de los Borbón Parma. La promulgación de los Principios Fundamentales de 1958, que constituían España como una "monarquía católica, tradicional, social y representativa", impulsaron a SMC don Javier a buscar un mayor entendimiento con el régimen, tras la etapa de confrontación protagonizada por don Manuel Fal Conde. Gracias a don Federico Ferrando Tena se logró acondicionar el local en el que ubicó el nuevo círculo, a cuya inauguración acudieron los más conspicuos carlistas de la época, y que fue todo un acontecimiento local. La presidencia de la primera junta recayó en don Enrique Martí, y en esta primera etapa la actividad del círculo fue política y formativa. Por sus aulas de conferencias pasaron pensadores de la talla de Francisco Elías de Tejada, Melchor Ferrer, Diego Sevilla, Leopoldo Stampa, y un largo etcétera, pronunciando auténticas clases magistrales sobre tradición política española e historia del carlismo.

La segunda etapa, que se abre con la expulsión de la familia real en 1968, y la elección por el dictador de la rama alfonsina de los Borbón, inicia el periodo de la confusión. Don Carlos Hugo, hijo de don Javier, asume las riendas del carlismo, y comienza un viraje ideológico hacia el socialismo, en busca de un lugar en el entramado de partidos del sistema liberal que había de sustituir al vigente. La ruptura de la cabeza del carlismo con todos los principios que este había defendido hasta entonces, causó la natural convulsión en la Causa, y el carlismo valenciano y el círculo no fueron ajenos. La dimisión en 1969 del presidente del círculo, Enrique Selva, y su sustitución por José María Blasco, inaugura una nueva época, en la que el nacimiento del boletín AG es su hito más significativo. En él se plasman las contradicciones entre el ideario tradicional carlista y la nueva interpretación de autores como José Carlos Clemente, uno de los conferenciantes de esta nueva etapa. Dentro de esta nueva corriente de pensamiento, la aceptación acrítica del nacionalismo catalán fue una de las más polémicas. Fueron momentos en los que el círculo pareció a punto de desaparecer, por los ataques desde dentro y las presiones de los servicios de información del régimen desde fuera. En 1972 se produce la dimisión del jefe provincial, don Pascual Agramunt, forzada por el príncipe, dada su discrepancia con la nueva ideología de la dirección nacional. La junta regional y la provincial protagonizaron un lamentable enfrentamiento, disolviéndose mutuamente. La ruptura fue total y el círculo, presidido por Eduardo Chuliá desde 1970, se mantuvo del lado del presidente provincial y la Tradición política. Junto a ellos se alinearon la mayoría de los carlistas valencianos, pero la herida y la división ya se habían producido.

Comienza así una tercera etapa, en la que el círculo y el carlismo valenciano centran sus esfuerzos en combatir la absorción nacionalista impulsada desde Cataluña. En 1974 y 1975 el círculo organiza las Jornadas Forales en colaboración con el Centro de Estudios General Zumalacárregui, dirigido por Elías de Tejada. El inmenso tesoro de conocimiento sobre el espíritu, la historia, las costumbres y las leyes valencianas que aportaron los numerosos y brillantes oradores, conservado en sus actas, fue pilar imprescindible con el que armar la base intelectual del valencianismo político contemporáneo. Eduardo Chuliá fue elegido sin discusión como presidente de la coordinadora de entidades valencianas,  que desde 1978 combatió en defensa de los símbolos de nuestro Reino: Su nombre, su bandera y su lengua. En la llamada batalla de Valencia, en la que, mal que bien, se lograron preservar la mayor parte de los signos de la personalidad de nuestro reino contra el pacto de todos los partidos políticos (muy particularmente a destacar al traidor a Valencia, Fernández Ordoñez, nuevo conde don Julián, de la UCD), el círculo Aparisi y Guijarro, y el carlismo ocuparon siempre primera fila. Esta etapa se ha prolongado hasta hoy, en la que, con el esfuerzo de cada vez menos comprometidos, se ha mantenido viva la llama de la defensa de la Tradición política española, el valencianismo, la Doctrina social de la Iglesia y la defensa de la vida y la familia, por medio de actos, concentraciones, escritos y conferencias, en las que han participado personalidades como Pascual Martín, Justo Aznar, Evaristo Palomar, Obdulio Jovaní, y un largo etcétera. No podemos olvidar las dificultades vividas a comienzos de los años 80 con la penuria de medios y la dificultad para conseguir un local.

Don Luis Pérez Domingo

El autor dedica varios capítulos a hacer una extensa recensión de los diversos boletines del círculo: desde AG, pasando por Tots, hasta el actual boletín "Reino de Valencia", el más longevo de todos, y que han sido portavoz y testigo de excepción de las vicisitudes del círculos y el carlismo valencianos.

Al final del libro el lector tendrá un impresionante fondo documental de imágenes de los diversos momentos de la historia del círculo Aparisi y Guijarro y el carlismo valenciano, provenientes de archivos privados, y muchos de ellos inéditos hasta ahora. Incluye dos cartas autógrafas de don Manuel Fal Conde a Pascual Agramunt y a José Miguel Orts, un documento impagable sobre las convulsiones de la época y la postura del insigne don Manuel. El libro está prologado por don José Miguel Orts, presidente hasta hace poco, durante más de 20 años, del carlismo valenciano. Él sólo supone en sí un documento impagable, por cuanto narra en primera persona, plagado de detalles vívidos, el acontecer del carlismo y del círculo en los años de la ruptura carloshuguista con el tradicionalismo de sus padres.
"50 años de carlismo en Valencia. Círculo cultural Aparisi y Guijarro. 1959-2009" es un libro imprescindible para conocer la trayectoria de este veterano centro cultural del Cap i Casal, y también del carlismo valenciano, indisolublemente unido a él. Escrito de forma ágil, amena y de lectura agradable (157 páginas, la mitad de ellas de documentación gráfica), en formato de breves capítulos. Tal vez se pueda poner como único pero que se echa en falta un listado sistemático de los miembros de las juntas sucesivas del círculo, o a lo menos de sus presidentes. Una lectura muy recomendable para conocer el carlismo valenciano.

 
 Luis Ignacio Amorós Sebastiá