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Fontanarejo en las guerras carlistas.

publicado a la‎(s)‎ 22 mar. 2010 13:43 por CirculoCarlista .com
Durante las tres guerras carlistas que hubo, la zona de los montes de toledo ofrecía a los carlistas unas características bastantes favorables para hacer una guerra de guerrillas, sin ser aniquilados .

Lo abrupto del terreno les permitía ocultarse facilmente y atacar en una incursión rápida a los pueblos y obtener caballos, dinero y víveres para sobrevivir en los montes cercanos.Fontanarejo fué sitio de paso para las partidas carlistas, cuando se veían acosadas por las tropas de Isabel II, pasar a extremadura;en Arroba de los Montes se contruyeron dos fuertes isabelinos,en el paraje llamado majada alta para cortarles el paso del Guadiana.

En el cerro que domina Fontanarejo por el norte llamado de la centinela, se montaba guardia permanente y se daba un toque de corneta cuando se aproximaba alguna partida carlista , para organizar la defensa y evitar el saqueo.

La mayoría de las cuevas que existen debajo de algunas casas del pueblo, se construyeron para ocultar todas clases de víveres ante los saqueos de estas partidas.
Durante la segunda guerra carlista el 10 de abril de 1849 tuvo lugar un combate importanteen Alcoba de los Montes, entre una columna carlista mandada por el general Don. Vicente Sabariegos, natural de Piedrabuena y otra mandada por el comandante general de la provincia, al estar lloviendo no pudieron utilizar las armas de fuego, ya que en aquella época la mayoría se cargaban con pólvora por la boca y la lucha fue cuerpo a cuerpo utilizando sables y bayonetas, la mayoría escapó a caballo a refugiarse en estos montes incluido sabariegos que resulto herido.

En el sitio conocido como el pedrizón, fue enterrado bajo una gran losa de piedra un carlista que seguramente fue herido en este combate.

En agosto de 1869, tercera guerra carlista se presentó una columna carlista en Fontanarejo mandada por el general Don.Juan de Dios Polo que había sublevado la mancha el 23 de julio de 1869 y después de un corto tiroteo abandonaron la población en completo desorden huyendo en dirección a Toledo.

Aunque el final de las guerras carlistas no se alcanzó hasta 1876, en la provincia de ciudad real se dieron por terminadas el 1 de junio de 1874.