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Ante la dimisión del Ministro de Justicia, Mariano Fernández Bermejo.

publicado a la‎(s)‎ 18 feb. 2010 11:13 por CirculoCarlista .com
Madrid, a 23 de Febrero de 2009.- El Círculo Carlista San Mateo, se congratula de la dimisión del Ministro de Justicia Mariano Fernández Bermejo.

Efectivamente, este Círculo Carlista, considera que la decisión de dimitir del Ministro de Justicia, aunque insólita en la Democracia Española, donde la cultura de la dimisión es una de las asignaturas pendientes, es una buena noticia para la Justicia española.

Las cacerías protagonizadas por el ya ex ministro, junto al Juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón, eran una demostración más de la politización insana de la Justicia Española. La politización, y la falta de independencia de la justicia, son dos de los principales problemas que afectan a una justicia española poco creíble ante la ciudadanía.

Con todo, las recientes polémicas no han sido más que el último capítulo de un nombramiento como Ministro poco idóneo. Su capacidad para crear problemas artificiales y su sectarismo político, hacían del Ministro Bermejo una persona poco idónea para desempeñar la labor de Ministro de Justicia.

Ahora bien, las correrías cinegéticas del ministro y su dimisión, no pueden hacer olvidar a este Círculo Carlista, la necesidad de apartamiento de la Justicia del Juez de la Audiencia Nacional D. Baltasar Garzón. Es más, consideramos que la dimisión del Ministro, explicita públicamente lo inadecuado de la connivencia entre el Ministro y el Juez Titular del Juzgado de Instrucción número 5. Esta connivencia, que ha motivado la dimisión ministerial, debería significar ipso facto el apartamiento del Juez Instructor, así como la apertura inmediata de un expediente disciplinario por parte del Consejo General del Poder Judicial.

Ante actuaciones improcedentes de dos poderes públicos (el ejecutivo y el judicial), consideramos que la congruencia democrática debería llevar al apartamiento de los dos de sus respectivas competencias.

Este Círculo, considera que una España Libre, sólo se puede conseguir mediante una judicatura independiente y apolítica, por lo que insta a los poderes legislativos, ejecutivos y judiciales, a seguir profundizando en el camino de la independencia judicial.